Introducción.

Imagen
  "Murmullos: el poder de las ideas" nació  en un aula, donde la docente de Filosofía  y las estudiantes de 2º año del Profesorado de Educación Primaria de ENOVA - Extensión Áulica Larroque se pusieron en la piel de un filósofo y se desafiaron mutuamente a adentrarse en el laberinto de la educación, guiados por la luz de esta disciplina. Este espacio busca trascender las fronteras del presente y entrar en las profundidades del pasado, explorando los interrogantes que han moldeado nuestra concepción de la enseñanza a lo largo de las generaciones. A través de entrevistas solicitadas y llevadas a cabo en otro espacio curricular ( Sujetos de la Educación Primaria ), y reflexiones, hemos descubierto las raíces de nuestras prácticas educativas, revelando tanto los avances como los persistentes cuestionamientos que continúan preocupando a educadores y estudiantes. Los artículos que aquí se presentan no son más que un punto de partida para un diálogo filosófico que nos permita o...

El poder del interés: Un contraste entre el pasado y el presente.

 Palabras clave: Reflexión, evolución, realidad, futuro. 

Al reflexionar sobre las décadas de 1980 y 1990, apreciaremos el impresionante cambio que ha ocurrido en la actualidad.

Tomémonos un momento para conversar con nuestros padres, abuelos, vecinos o conocidos que tengan más de 40 años. Al escuchar sus experiencias y perspectivas, podremos constatar de primera mano como ha evolucionado la percepción sobre la importancia de la educación a lo largo de los años. A través de sus historias y testimonios, podremos comprender mejor como se ha ido transformando el valor que se le da a la educación y que factores han contribuido a este gran cambio.

Es importante destacar que el propósito de este articulo no es generalizar, sino, más bien, sensibilizar y concientizar sobre la realidad actual. Se busca inspirar a los lectores a que miren con nuevos ojos a los niños y adolescentes que los rodean, ya sean, hijos, nietos, sobrinos o simplemente vecinos. Pretendo animar a escucharlos, entenderlos y motivarlos, reconociendo que cada uno de ellos es un individuo único, con sentimientos, pensamientos y sensaciones propias. Al hacerlo, podemos comenzar a construir un entorno más empático, que permita a las nuevas generaciones desarrollar su potencial y encontrar su lugar en el mundo.

Con el objetivo de explorar las diferencias entre distintas generaciones, realicé una serie de entrevistas sobre historias de infancia. En este artículo, me enfocaré en dos de ellas: la de un adulto mayor de 70 años y la de un joven de 16 años.

La historia del adulto mayor:

El adulto mayor recordaba con nostalgia su caminata diaria de 5 kilómetros hasta la escuela, incluso en días de lluvia. Sin apoyo escolar, siempre contó con la ayuda de sus hermanos y viceversa. Sin embargo, su educación se vio interrumpida cuando no pudo terminar la escuela secundaria, ya que significaba dejar su hogar en el campo y mudarse a la ciudad. A pesar de esto, su sed de conocimiento nunca se apagó, y siempre conservó la ilusión de seguir estudiando.

La historia del joven:

En contraste, el joven de 16 años vive en la ciudad, a pocas cuadras de la escuela. Sin embargo, los días de lluvia se convierten en un obstáculo para asistir a clases. Con apoyo escolar y familiar, su motivación para terminar la secundaria se centra en asegurar un futuro económico estable. Aunque no siente una gran pasión por estudiar, sigue adelante debido a la influencia de su familia.

Un contraste entre dos épocas:

Estas dos historias resaltan las diferencias entre dos generaciones. La primera, marcada por la resiliencia y el deseo de aprender a pesar de las adversidades, mientras que la segunda, se caracteriza por la comodidad y la obligación. La comparación entre estas dos perspectivas nos invita a reflexionar sobre el valor de la educación y cómo las circunstancias pueden influir en nuestras decisiones y aspiraciones.

Estas dos historias nos invitan a reflexionar sobre el verdadero significado de la educación: ¿Es solo un medio para alcanzar un fin económico o es un fin en sí mismo, un camino hacia el crecimiento personal y el desarrollo? ¿Estamos perdiendo de vista el verdadero valor de la educación al enfocarnos solo en los beneficios económicos?

Siguiente a esto, voy a citar algunas teorías de Henry Giroux, un profesor y estudioso estadounidense, pionero en el campo de la pedagogía crítica. Sus teorías se basan en la importancia de que las estrategias didácticas promuevan el pensamiento crítico del alumno.

La educación debe ser comprometida, crítica y revolucionaria. Hay que ver la educación como algo más que un diploma o un instrumento para conseguir trabajo al servicio de la cultura de la empresa. Debemos recuperar el papel que la enseñanza ha tenido históricamente como herramienta para desarrollar la capacidad crítica, utilizarla para que los alumnos sean agentes comprometidos con el mundo, preocupados por afrontar asuntos sociales esenciales y dispuestos a profundizar y extender el significado y la práctica de una democracia radical y revolucionaria.

El objetivo final no es solo una nueva educación, sino una nueva sociedad. No solo debemos imaginar que reformamos una sociedad que está rota, sino que, la eliminamos: necesitamos un nuevo tipo de sociedad, un nuevo discurso, unas nuevas instituciones. Y para empezar a hacerlo debemos tomarnos en serio la educación y sus implicancias, comprender que con la pedagogía no solo estamos modificando el conocimiento, sino que estamos influyendo en la consciencia y la percepción, y tenemos el poder de crear nuevas subjetividades que no se definan a sí mismas por el precio de mercado.

En conclusión, la educación, más que un destino, es un camino. Un camino que nos lleva a descubrir nuestro potencial, a crecer como personas y a transformar nuestro mundo. Sin embargo, su valor verdadero solo se revela cuando reflexionamos sobre las historias de aquellos que lucharon por acceder a ella. Su resiliencia y determinación nos inspiran a apreciar las oportunidades que tenemos y a no dar por sentado el privilegio de aprender.

En un mundo donde la comodidad y la accesibilidad pueden hacer que olvidemos el valor de la educación, es fundamental recordar que cada generación tiene sus propios desafíos y oportunidades. Debemos aprender de las experiencias de otros, valorar el esfuerzo de aquellos que vinieron antes que nosotros y encontrar motivación para aprovechar al máximo nuestras posibilidades.

Entonces, la educación, no es solo un medio para alcanzar un fin económico, es un fin en sí mismo, un camino hacia la libertad, igualdad y la justicia.

Y por último, para reflexionar sobre nuestro propio camino: ¿te has puesto a pensar qué pasaría si los estudiantes fueran los principales diseñadores de su propia educación?

 

Referencia bibliográfica consultada:

AULA PLANETA (2017) Henry Giroux: su visión educativa en diez puntos. https://www.aulaplaneta.com/2017/10/30/recursos-tic/henry-giroux-vision-educativa-diez-puntos

Filosofía 2do PEP. ENOVA. Extensión Áulica Larroque - Fátima Arce.

Entradas más populares de este blog

Introducción.

Aprendiendo a pensar: ensayando con el rol docente.

La educación en la Era Digital desde una perspectiva filosófica.