Introducción.

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  "Murmullos: el poder de las ideas" nació  en un aula, donde la docente de Filosofía  y las estudiantes de 2º año del Profesorado de Educación Primaria de ENOVA - Extensión Áulica Larroque se pusieron en la piel de un filósofo y se desafiaron mutuamente a adentrarse en el laberinto de la educación, guiados por la luz de esta disciplina. Este espacio busca trascender las fronteras del presente y entrar en las profundidades del pasado, explorando los interrogantes que han moldeado nuestra concepción de la enseñanza a lo largo de las generaciones. A través de entrevistas solicitadas y llevadas a cabo en otro espacio curricular ( Sujetos de la Educación Primaria ), y reflexiones, hemos descubierto las raíces de nuestras prácticas educativas, revelando tanto los avances como los persistentes cuestionamientos que continúan preocupando a educadores y estudiantes. Los artículos que aquí se presentan no son más que un punto de partida para un diálogo filosófico que nos permita o...

Un espacio seguro: Normas de convivencia de nuestras escuelas.

 

Palabras clave: tiempo, normas, educación, convivencia, cambios, respeto, quiebre, futuro, valores.

El presente artículo está narrado por una alumna del Profesorado de Educación Primaria para abordar desde una mirada reflexiva cómo a lo largo del tiempo fueron surgiendo las normas de convivencia. El cual está basado en la recolección de información de entrevistas realizadas a individuos de diferentes rangos de edad que atravesaron por el sistema educativo.

    Comenzaré diciendo que la educación a lo largo del tiempo ha experimentado muchos cambios, si bien, es cierto que hoy es mucho más flexible y adaptada a las necesidades individuales también se observa paradójicamente cómo cada vez está más regida por normas y estándares que se renuevan y refuerzan año a año, e incluso se crean nuevas debido a una demanda constante de parte de los sujetos que están dentro de la comunidad educativa.

    Esto, me lleva a reflexionar cómo esos cambios han afectado o mejorado la experiencia educativa de los estudiantes.  Actualmente el sistema educativo tiene implementado las Normas de Convivencia que van muy de la mano, aunque anteriormente estas no estaban implementadas en el sistema.

    Se puede decir que estas buscan establecer un entorno seguro y respetuoso para los estudiantes y el personal educativo aunque hoy promueven el respeto mutuo la responsabilidad y la tolerancia creando un ambiente propicio para el aprendizaje y el desarrollo personal, pero a la vez deberíamos tener en cuenta que es importante encontrar un equilibrio para que estas normas no limiten la creatividad y la individualidad de los estudiantes.

    Pero ¿Cómo era la convivencia escolar antes de la implementación de normas formales? ¿Eran necesarias reglas explícitas para fomentar el respeto y la responsabilidad?

    En la década de 1990 mientras el capitalismo necesitó a trabajadores el rol de la escuela no sufriría alteraciones ni interpelaciones de gran significación. Él modelo de escuela moderna en Argentina siguió relativamente impoluto hasta el aumento de la desigualdad social fenómeno que alcanzó a bastos sectores de la población y es aquí donde se produce un quiebre.

    El quiebre en la educación que llevó a la implementación de normas de convivencia podría atribuirse a varios factores interrelacionados que se han desarrollado a lo largo del tiempo, algunos de ellos son el aumento de la violencia escolar, la diversidad cultural y social, cambio en el modelo educativo, expectativas sociales etc. Se puede entender el quiebre como una respuesta a desafíos contemporáneos en la educación que requieren un entorno más estructurado y respetuoso.

    Se puede decir que la escuela moderna es portadora de la promesa de progreso. Pero para qué dicho progreso sea posible, es necesario e imprescindible el disciplinamiento.

    La disciplina sigue un progreso evolutivo, todo está normatizado los tiempos asignados a cada materia, el tiempo de enseñanza de los contenidos. Y esto es funcional a la promesa de la escuela moderna de progreso, que será lento, gradual y pautado.

    Pero es fundamental apuntar que, sí en muchas situaciones la escuela dejó de ser una promesa de progreso, sí se puede advertir que su estructura formal (reglamentos) no ha abandonado por lo menos totalmente los principios que rigieron la educación moderna. Y aquí comienza a interactuar conflictivamente el ideal moderno que aún persiste en la escuela en nombre de una promesa ya no tan fácil de cumplir,  y el desenvolvimiento concreto como contenedora y mejor lugar para él ahora. El esfuerzo descomunal consiste al fin y al cabo, en conservar el mínimo orden, la disciplina escolar porque de lo contrario no habría directamente  institución y la escuela se convertiría solo en una guardería.

He aquí que las normas de convivencia en las escuelas no son meras reglas impuestas, sino principios que buscan crear un ambiente propicio para el desarrollo integral de los estudiantes. Desde una perspectiva filosófica, podemos entender estas normas como manifestaciones de valores universales que trascienden el entorno escolar y se entrelazan con la ética y la moral. Estas normas surgen como guías que promueven el respeto mutuo y la empatía,  virtudes fundamentales para una vida en comunidad. Aristóteles nos recuerda que el ser humano es un animal social, por lo tanto, es esencial cultivar relaciones sanas y constructivas.

    Además, las normas de convivencia invitan a la reflexión sobre la injusticia. En una escuela donde todos los miembros son tratados con dignidad, se fomenta una cultura de equidad. Al establecer normas claras y justas, se busca asegurar que cada estudiante tenga la oportunidad de expresarse y desarrollarse plenamente.

    Es crucial reconocer que dichas normas no deben ser vistas como restricciones, sino como oportunidades para crecer, que les permita a los estudiantes no sólo aprender sobre las reglas, sino también cuestionarlas y comprender su propósito. Este enfoque crítico es fundamental en el pensamiento educativo contemporáneo, educar para la libertad implica también educar para el cuestionamiento.


Referencia bibliográfica consultada:

GIMÉNEZ, S. (2012). “El quiebre de la escuela moderna. De la promesa de futuro a la contención social”. https://www.margen.org/suscri/margen65/gimenez.pdf  

 

Filosofía 2do PEP. ENOVA.  Extensión Áulica Larroque  - María del Carmen Valiente

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